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lunes, 25 de mayo de 2015

Propósitos no cumplidos

A comienzo de año me había propuesto cumplir muchas metas (como la mayoría de las personas en esa fecha), y no, contrario a lo que pensaría la mayoría, ninguna de esas metas era bajar de peso.

Estaba decidida a dejar ir mi pasado de una vez por todas, y por pasado me refería a alguien, y por alguien me refería al poeta, escribí lo siguiente en las páginas de mi psicótico diario:

"Hablé con (inserte nombre real del poeta aquí), ya no es más El poeta,
ha muerto esa cosa especial que nos conectaba, de ser la única persona con la que realmente podía ser yo, pasó a se alguien más que me señala. A veces me habla bonito, eso siempre le funciona, pero después sólo habla y se olvida que yo también tengo mil cosas que compartirle. 
Hoy es año nuevo, espero que todo sea nuevo.

*poeta nuevo
*corazón nuevo
*libros nuevos
*discos nuevos
*amor nuevo

El 2014 es una mierda, en 7 minutos ojalá puedan cambiar las cosas.

Tantas cosas... "

Y como pasa en la mayoría de los casos, mis propósitos no se cumplieron, de hecho, irónicamente pasó todo lo contrario.

Como siempre me ahorraré detalles ya que no creo que a alguien realmente le importe saber esto, pero lejos de ganar todas las cosas que pedí, perdí a un "padre", a una "mascota" y a un "novio", y si se llegaran a preguntar el porqué de las comillas, simplemente están ahí porque el primero más que padre era un patán de mierda por el cual jamás llegué a sentir el más mínimo cariño (recuerden que el cariño se gana, no por el simple hecho de tener los mismo genes ya se le debe de querer a alguien), el segundo más que mascota era mi amigo (larga vida a Pach, el no morirá en mi corazón), y el tercero... bueno, el tercero es complicado de definir...

No sé si fui tan codiciosa que alguna fuerza superior y omnipotente en alguna parte del universo quiso castigarme o si en alguna vida pasada hice algo lo suficientemente malo como para que el karma quisiera desquitarse conmigo en este momento de mi vida, o simplemente son cosas que pasan y ya,  pero llegué a la conclusión de que saber qué o quién provoca este tipo de situaciones no cambiarán el hecho de que pasen y que duelan, así que lo más viable es aceptar lo que viene y aprender de la experiencia por muy cliché que pueda llegar a sonar esto.

Así que, en vez de dejar ir al pasado, me apoyaré en el para ser mejor en el presente, quien sabe, a lo mejor tengo que pasarla mal ahora porque me esperan cosas mejores en el futuro.




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